Si buscas bajo tu piel, los pocos resquicios de mi que te quedan, te darás cuenta de la felicidad que nos envolvía.
Preferiste cambiar mariposas por piedras, dejar a un lado la sinceridad y resguardarte bajo la oscuridad.
Intentaste rehacer el camino por del cual te desviaste, pero volviste tarde, cuando las luces se enmudecieron, y los sonidos se apagaron.
Y yo no estaba.
Dejaste escapar el ultimo tren hacia la luz, y cogiste el primero hacia el vacío.
Supiste refugiarte bien ahí, pero ya no encuentras tu sitio, ya no estas a gusto.
Juzgue con palabras duras tus hechos, debí haber sido mas fuerte y no haberte dejado entrar otra vez en el umbral de mi vida, pero Tú, crees que volviendo cabizbajo y gris crees que pasas, pero esta vez ya no.
Cerré las puertas y ventanas de mi vida, para que tu no volvieses apareciendo, aunque sin ramo de flores, con una sonrisa lastimera.
Supe encerrarme en mi misma y no dejarte pasar, supe quedarme quieta sin quererte extrañar.
Conté a la luna y estrellas tus secretos mortales, les dije el poder de tus lunares.
Enseñé al sol las marcas que me dejaste en mi corazón.

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