El cielo se cierne oscuro esta noche, sólo para avisar del desecho de nuestros sentimientos, para reírse de lo que un día nos quisimos, si de esa manera se encuentra agusto, ya no le pediré explicaciones, ya no le volveré a tornar mis ojos en pos de su grandiosidad... Sólo me queda esperar, a que la soledad de lo que sentimos una vez, se ocupe de teñir, está vez mi humilde corazón.
Sueño, en vida, vivo en sueño. Te veo alzar el vuelo, con tus alas de Angel, mientras que yo, con mis alas oscuras y desplumadas, caigo siempre que lo intento. Y cuando te pierdo, salgo a buscarte, entre las sombras de mis tenebrosos recuerdos, aquellos que acechan buscando un punto de locura, que hacen que me exalte el corazón; llegando al temido extremo de caer en el olvido.
Buscamos en el caos lo que en la verdad no encontramos. Un bicho raro, un sitio alternado, oscuro y frío, como el olvido.
lunes, 22 de diciembre de 2014
Paraiso terrenal
domingo, 21 de diciembre de 2014
Y en mis recuerdos sólo queda el caos de tus besos.
No te busco, pero te encuentro, no te encuentro, pero te busco; un dilema, un problema.
Fuiste lo único que me animaba, lo único que me sostenía, pero, te perdí, perdí todo, y ya no se lo que es la verdadera libertad, sin tus besos, sin tus miradas.
Recuerdo, todos aquellos días, en los que nos encontrábamos en una espiral, perdidos, pero orientados, los dos del mismo modo hacia lo único que nos importaba.
Nuesto único lema, el que teníamos siempre presente, nos mantenía alejados de la realidad, que duramente me castiga, golpeandome cada vez más fuerte, cada vez más duro, y en mis labios, sólo un susurro, sólo una palabra, tu nombre, que retumba en mi cada vez que lo digo.
Divino castigo, el perderte.
Todas aquellas noches, hablando de nuestros sueños, todas aquellas mañanas, despertadome a tu lado, abrazada a tu pecho, con el miedo, eterno, de que al despertar no estuvieses, pero siempre te encontraba, y sonreía. Ahora, me despierto, revolviendome entre el dolor y la incertidumbre, entre el miedo y la angustia, ya no te tengo, te he perdido, y en mis recuerdos, sólo queda el caos de tus besos, sólo quedan los recuerdos de nuestras similitudes y la herida, tan profunda, que me dejaste, cuando te fuiste.
Recuerdos rotos
Soledad
La soledad, ya es parte de uno, no la notamos, pero esta ahí, la sentimos sólo cuando la nombramos.
Cuando caminamos entre las figuras de piedra, de nuestros recuerdos, tan fríos, tan quietos; la desolación también se une, van de la mano, como una pareja; la pareja perfecta, que se burla de nosotros, jodiendonos el camino.
Muchos creen que somos libres y felices a lo largo de ese solitario camino.
Pero, cuando buscamos combatir todos nuestros males, nos damos cuenta de que solo hay un agujero negro de inseguridad y tristeza, sólo eso. Y mi espacio-tiempo se desintegra a cada paso, ya no se que hacer, me perderé en la nada, es donde mejor estoy