Y corremos por las calles intentando resguardarnos de la lluvia que cae con la tormenta, y tu me dices que te da igual que te quieres mojar y que te de un beso de esos, de pelicula, bajo la lluvia, y yo te beso bajo la tormenta mientras nos empapamos la una de la otra, y veo esa sonrisilla que brilla y esos ojitos que me miran con un toque pícaro.
Y te estiras en mi cama y me dices que te bese, mientras los rayos cruzan iluminando el cielo oscuro de la noche, y los truenos apagan el silencio de la ciudad con su potente estruendo; y me besas electrica, toda la noche y saltan chispas entre las dos.
Pero como tormenta de verano, eres pasajera y te vas con tus truenos y tus relampagos a otras ciudades, a caer con la lluvia en otros sitios.
Y yo corro sola por las calles buscandote, abrazando la tormenta, pero no te encuentro, ya no llueve.
Ya no te estiras en mi cama, ya no me besas electrica, y yo solo atraigo a los relampagos, para poder volver a sentir tu electricidad recorrer mi ser produciendo cortocircuitos magicos.
Buscamos en el caos lo que en la verdad no encontramos. Un bicho raro, un sitio alternado, oscuro y frío, como el olvido.
miércoles, 24 de agosto de 2016
Desde la tormenta
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